El estatus legal de la práctica del aborto varía considerablemente entre países y ha cambiado a lo largo del tiempo. Dichas leyes van desde la libre disponibilidad del aborto a solicitud de la mujer, hasta regulaciones y restricciones de varios tipos o su prohibición absoluta bajo cualquier circunstancia.
Seis naciones del mundo prohíben el aborto bajo cualquier circunstancia y tipifican penas de cárcel para toda mujer y persona que realice, intente realizar o facilite la realización de un aborto: Ciudad del Vaticano, El Salvador, Honduras, Nicaragua y República Dominicana.
Las bases legales por las cuales se permite el aborto en los diferentes países son:
Protección a la vida de la mujer (madre):
El Estado Dominicano, de acuerdo con la Constitución, está en el deber de defender el derecho a la vida de la madre, como sujeto social, ante la disyuntiva que se presenta de salvar una de dos vidas en peligro.
El artículo 37 de la Constitución se refiere a la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte, se refiere a la defensa de la vida de la madre.
Protección de la salud física o mental de la mujer (madre):
La salud mental en la maternidad es el estado emocional y psicológico que tienen las mujeres durante el embarazo, el parto y la crianza de sus hijos. Cabe destacar que la maternidad es una experiencia que puede afectar significativamente a la salud mental de las mujeres, ya que implica cambios emocionales, físicos y sociales que pueden llegar a ser estresantes y desafiantes.
Violencia sexual:
Abarca actos que van desde el acoso verbal a la penetración forzada y una variedad de tipos de coacción, desde la presión social y la intimidación a la fuerza física.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la violencia sexual como: “todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de esta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”
Defectos del feto:
Un defecto congénito es un problema que ocurre mientras se desarrolla el bebé en el cuerpo de la madre. La mayoría de los defectos congénitos ocurren durante los primeros tres meses del embarazo.
Los defectos congénitos pueden variar de leves a severos. En general, la forma en que éstos afectan la vida de un niño depende de qué órgano o parte del cuerpo está involucrado y qué tan serio es el problema.
La tasa de mortalidad infantil (TMI) es un indicador demográfico negativo relacionado con el nivel de desarrollo humano y las condiciones de vida de la población. Por este motivo, las reformas sociales impulsadas en los últimos años en el país han tenido un impacto positivo.
Factores socioeconómicos:
El inicio de las relaciones sexuales a una edad temprana y la presencia de un embarazo precoz se ha incrementado significativamente en los últimos años. Se asocia con factores socioeconómicos bajos, inestabilidad en la familia e influencia en los compañeros en la edad de inicio de vida sexual activa.
Dentro de los factores que contribuyen al embarazo en adolescentes se encontraron la baja escolaridad de los padres, inestabilidad familiar, nivel socioeconómico bajo, primaria incompleta en la adolescente, antecedente de ser hija de madre adolescente, desconocimiento sobre el embarazo y métodos anticonceptivos, lo que concuerda con la bibliografía tanto nacional como internacional.
A solicitud:
La interrupción voluntaria del embarazo (IVE) hace referencia al derecho al aborto con la solicitud como único requisito hasta la semana catorce (14), inclusive, de gestación.
La interrupción legal del embarazo (ILE) hace referencia al derecho al aborto en las siguientes situaciones:
a) Si el embarazo es producto de una violación.
b) Si está en peligro la vida o la salud de la persona gestante.
Referencia más actual del tema:
- Francia se convierte en el primer país del mundo que consagra el derecho al aborto en su Constitución.
Los legisladores de ambas cámaras del Parlamento francés votaron 780 a favor de la medida y 72 en contra, superando fácilmente la mayoría de tres quintos necesaria para enmendar la Constitución francesa.
El primer ministro Gabriel Attal declaró antes de la votación que los legisladores tenían una «deuda moral» con las mujeres que, en el pasado, se vieron obligadas a soportar abortos ilegales.
«Por encima de todo, estamos enviando un mensaje a todas las mujeres: tu cuerpo te pertenece», dijo Attal.
Francia legalizó el aborto por primera vez en 1975, tras una campaña dirigida por la entonces ministra de Sanidad Simone Veil, superviviente de Auschwitz que se convirtió en uno de los iconos feministas más famosos del país.
La Iglesia católica fue uno de los pocos grupos que anunció su oposición a la enmienda. La Pontificia Academia para la Vida, organismo vaticano que se ocupa de cuestiones relacionadas con la bioética, afirmó en un comunicado que «en la era de los derechos humanos universales, no puede existir el ‘derecho’ a quitar la vida humana».

Conclusiones:
El número de abortos inducidos que se realizan en el mundo se ve afectado por variables imposibles de controlar, por lo que es difícil de cuantificar, pero por las múltiples estimaciones sobre el número de abortos y las muertes que ocasiona su práctica, se puede afirmar que es un grave problema social y de salud pública.
Aunque existe una gran cantidad de estimaciones del número de abortos inducidos, factores de tipo legal, ético, moral, religioso, social y económico, hacen que generalmente se subestime el número de abortos. Esta situación provoca que se tenga escasa información sobre este fenómeno, por lo cual es necesario estimar con precisión los costos médicos y sociales que ocasiona esta práctica.
Para ello se deberán plantear ámbitos abiertos de debate sobre posiciones científicamente avaladas y con evidencias objetivas que den elementos al cuerpo jurídico para la necesaria modificación de las leyes vigentes ya que han demostrado, ante todo, que son obsoletas y peligrosas por aumentar el número de abortos y por provocar muertes maternas.
La práctica del aborto también constituye una manifestación de la desigualdad social, mencionan Montserrat Sagot y Ana Carcedo, pues como consecuencia de la penalización y la condena moral, muchas mujeres sin recursos económicos tratan de provocarse un aborto o recurren a sitios insalubres con personas no capacitadas, lo que ocasiona graves riesgos para la salud y la vida de la mujer, y en este sentido dichos autores mencionan que «las sanciones morales y legales no son igualmente repartidas en la sociedad y la salud de las mujeres se convierte en un asunto de capacidad adquisitiva».
- A fin de cuentas, nos enfrentamos a la disyuntiva de la vida y la muerte, decidir quien tiene más o menos valor a la hora de optar por finalizar el embarazo.
- Qué valores debemos anteponer los religiosos, los morales – éticos o los científicos.
- ¿Es la mujer dueña de su cuerpo para eliminar un embrión – feto, por qué no fue dueña también para evitar el embarazo?
- ¿Dios existe?, si ese fuera el caso porque permite tantas situaciones malignas, tanta inequidad; ¿Sería el aborto otra forma de estas situaciones?

